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lunes, 30 de enero de 2017

“NO PERDER EL TIEMPO”


El primero de febrero inicia una nueva etapa en Puebla. Tony Gali asume la titularidad del Poder Ejecutivo. Gobierno que tendrá un período muy corto, poco menos de dos años.

Sin embargo tan sólo para el año 2017 ejercerá la nada despreciable cantidad de 78 mil 366 millones 972 mil 729 pesos, según lo señala la Ley de Egresos del estado de Puebla para el ejercicio fiscal 2017.

De manera que para no perder tiempo, hay que evitar pasos erráticos para resolver los grandes contrastes, políticos, económicos y sociales que ha heredado el gobierno saliente.

Revertir las condiciones de pobreza y desigualdad requerirá sin duda de una visión social, para redirigir el presupuesto público hacia políticas de desarrollo regional integrales del estado.

Lo pueden hacer a partir de los diversos diagnósticos e indicadores elaborados por instituciones públicas y privadas que dan cuenta clara hacia donde deben dirigirse las políticas públicas, de manera que desde su diseño se aborde su atención, pero también que sean medibles y evaluables.

Las familias poblanas requerimos acciones en contra de la inseguridad, en los últimos años nos sentimos inseguras e inseguros.

La preocupación latente por delitos del orden común aumenta ante la presencia de delitos del orden de delincuencia organizada, con asesinatos de mujeres que día a día se incrementan, con violaciones a los derechos humanos, con impunidad.

Por ello es momento de retomar reglas básicas. Respeto a las minorías y a las mayorías. Creer en la igualdad, sin importar sexo, religión, orientación sexual, discapacidad. Respeto a las Instituciones. Respeto a la división de poderes. Respeto a la vida interna de los partidos políticos. Transparencia y Rendición de cuentas como ejes del nuevo gobierno.

Requerimos de un gobierno sensible, cercano, que atienda también la otra realidad que hay en Puebla, la de los hombres y mujeres más necesitados no sólo en alcanzar una mejor calidad de vida; sino también en sentir la garantía de su protección jurídica y social.

Hoy los poblanos queremos saber cómo el nuevo gobierno poblano enfrentará las amenazas del también nuevo Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Muchas familias poblanas dependen de los recursos que les envían nuestros migrantes, sólo basta con darse una vuelta por los municipios del sur del estado, para corroborar que las familias están en la incertidumbre de saber qué pasará con sus familiares -muchos de ellos o ellas indocumentados- y cómo se les va a apoyar desde el gobierno de Puebla.

Se dice mucho que el gobierno de Gali sólo podrá dar continuidad al gobierno anterior.

Mismos funcionarios en su gobierno. “Amarrado” legalmente con las nuevas normas que fueron aprobando hasta el último momento. Con un Poder Judicial nombrado a modo del gobernador saliente. Con “muy poco margen” de movimiento financiero por la deuda real cubierta, que le dejan, incluso que con instrucciones directas del cómo debe ejercer su gobierno.

Espero que no sea así. Espero que imprima su propio estilo de gobernar. Tiene una gran oportunidad para potenciar a nuestro estado en un desarrollo más equilibrado y para establecer una nueva relación entre las fuerzas políticas de Puebla.

Él asume facultades hasta para revertir normativa que perjudica no sólo la gobernabilidad del estado; también, para rendir cuentas y transparentar los recursos, hoy opacos. Puebla no se merece continuar con un ejercicio insensible y autoritario.

Sin duda corto el tiempo para demostrarlo. Por ello no puede perder el tiempo y debe poner desde el primer minuto “manos a la obra” y evitar pasos erráticos.
@rgolmedo
Palabra de Mujer Atlixco

rociogarciaolmedo.blogspot.com

lunes, 16 de enero de 2017

RAFAEL MORENO-VALLE ROSAS.


El Gobierno de Rafael Moreno-Valle Rosas, ha concluido. Es momento de hacer balances de resultados. Los números nos ayudarán a ello. Sin embargo también vale la pena reflexionar en algunos otros enfoques que no suelen tocarse en los mismos.

Muchos hombres y mujeres que han ejercido el poder, han pasado la historia por su temple y sus logros. ¿Es el caso? Podría serlo.

¿Cómo se recordará el gobierno de Moreno-Valle Rosas? Prematuro saberlo, pero hay algunos elementos para construir la respuesta.

¿Temple? Sin duda lo hubo, sin embargo poco a poco, con una… y otra… de sus decisiones, muchas veces caprichosas, se fue diluyendo la expectativa construida en la campaña política. Se convirtió en un gobierno autoritario e insensible.

El culto a su personalidad. Su actuar por encima de las instituciones, son el claro ejemplo que permeó transversalmente todo su gobierno.

¿Logros? Sí, muchas obras, la mayoría consideradas suntuarias. Todas éstas en absoluta opacidad, sin transparentar recursos y sin rendición de cuentas porque las clasificaron como reservadas, de manera que no se dispone de información.
Dijo el gobernador en su último informe que había que entender y resolver las causas… sin embargo su gobierno, no sólo no quiso ver las causas, profundizó las desigualdades.

Contradictoriamente a la idea de progreso que se generó; este progreso sólo se ofreció a una pequeña zona del territorio poblano, inalcanzable para la mayoría de los poblanos.

Hoy Puebla vive dos realidades. La brecha de desigualdad se hizo más profunda, entre los ciudadanos que viven en una parte de la zona metropolitana de Puebla, con aquellos que viven en los restantes municipios del estado.

Un buen gobernante se preocupa por el bienestar del pueblo que lo llevó mayoritariamente a ocupar el cargo. Señala el gobernador Moreno-Valle Rosas en su informe, que para “combatir la pobreza, se debe generar riqueza” La pobreza en Puebla no disminuyó. No se cumplió el compromiso.

¿Se logró transformar la mentalidad, las costumbres y las prácticas sociales?

Veía las imágenes del presídium del último informe del gobernador Rafael Moreno-Valle Rosas, tanto el de entrega oficial en el Congreso del documento de informe, como el que se llevó a cabo en las instalaciones de la Audi. Vino a mi mente automáticamente el título de un ensayo recientemente publicado de Guillermo Sheridan que llamó “Un presídium de tótems” (Letras Libres, 2017).

En el primero sólo hombres en el presídium. Hombres, que ocupan esos espacios de poder por decisión única del gobernante Moreno-Valle Rosas. En el segundo, nuevamente la característica permanente en estos seis años: el culto a su personalidad.

Pareciera que hasta el último momento tampoco logró, transformar la mentalidad, las costumbres y las prácticas sociales, lo que nos permite entender el por qué no se atendió con políticas públicas integrales y transversales las preocupaciones de las mujeres y los feminicidios.

Para este gobierno las mujeres fuimos un buen tema de discurso, también -hay que decirlo-de algunas dádivas en algún programa de gobierno muy poco medible y evaluable.

El gobierno hereda grandes contrastes, políticos, económicos y sociales.

Así, lo logrado es poco, en comparación de lo que se pudo haber hecho; porque este gobierno tuvo suficientes recursos económicos que provienen de la federación:

En 2011, 52 mil 534 millones 669 mil 142 pesos con 59 centavos.
2012, 54 mil 497 millones 079 mil 019 pesos.
2013, 58 mil 571 millones 565 mil 201 pesos.
2014, 65 mil 946 millones 802 mil 066 pesos.
2015, 67 mil 689 millones 255 mil 648 pesos; y en,
2016, 72 mil 322 millones 178 mil 129 pesos.

Lo que representa que durante el periodo 2011-2016 el gobierno de Puebla manejó recursos económicos por 371 mil 561 millones, 549 mil 205 pesos con 069 centavos (Fuente: Leyes de Egresos del estado de Puebla 2011, 2012, 2013, 2014, 2015 y 2016); parte de los cuales bien podrían haber revertido las condiciones de pobreza del estado.

Pero no hubo una visión social y se perdió la oportunidad de impulsar un desarrollo regional equilibrado para disminuir las existentes diferencias entre municipios de Puebla, que hoy quedan más profundas.
Así también será recordado el paso del gobierno de Rafael Moreno-Valle Rosas en la historia de Puebla.

Correo electrónico: rociog@prodigy.net.mx
@rgolmedo
Palabra de Mujer Atlixco

rociogarciaolmedo.blogspot.mx

lunes, 9 de enero de 2017

MI OPINION.


Un sentimiento de incertidumbre se apoderó de todas y todos nosotros al conocer la decisión de que en el primer minuto del 2017, se liberaría el precio de las gasolinas.

EL enojo, la preocupación y el descontento social ha sido la premisa de los días subsecuentes.

La preocupación se incrementa ya que a la eliminación al subsidio al precio de las gasolinas, siguió el gas y las tarifas de energía eléctrica – aunque dijeron sólo para aquellos consumos mayores residenciales e industriales- y, lamentablemente la inevitable escalada a los precios de los productos de la canasta básica, -que ya iniciaron- los incrementos al costo del transporte público, casetas de peaje, servicios y trámites.

La innegable realidad es que la decisión de liberalizar el precio de las gasolinas en el primer minuto de este año, impacta directamente en el bolsillo de las familias mexicanas.

50 millones de pobres en México (INEGI) preocupados, no sólo por el costo al que han llegado las gasolinas y sus derivados, sino por la afectación que va más allá de llenar el tanque con gasolina de un automóvil, sea de ricos o de pobres. 82 productos considerados en la canasta básica (INEGI) están teniendo ya, una escalada de sobreprecios; y todo, se tiene que asumir con un incremento al salario mínimo muy por debajo para enfrentar esta situación.

La sociedad en su conjunto exige legítimamente explicaciones puntuales por parte del gobierno. El panorama obliga a actuar para paliar todos estos impactos colaterales, por ello es urgente que el gobierno nos diga cuál es la agenda que han construido para atenuar los efectos de esta medida, aun cuando el ánimo ciudadano no sea el tratar de comprender alternativas.

Entender el proceso de lo que está pasando sin duda no es fácil para quienes no somos expertos en el tema. Nos han dicho que el 53% de las gasolinas que se consumen en México, son importadas, que su precio depende del precio del dólar y del petróleo, por lo que el desplome del peso frente al dólar, se convierte en uno de los factores que trae como consecuencia la afectación, ya que la compramos en dólares.

También hemos leído análisis, de que una alternativa es que el gobierno continuara subsidiando el precio de las gasolinas. Los expertos dicen que sería una medida regresiva, derivado de que, de los 190 millones de litros diarios de gasolina que se venden en México, el 70% es consumido por los mexicanos de mayores ingresos, lo que significa que el subsidio continuara beneficiando más a los sectores que más ingresos tienen. Por lo que señalan, que el impuesto de las gasolinas no es un mal impuesto, ya que lo pagan quienes deben pagarlo, lo más ricos de la población.

Los expertos también han señalado que el origen de la liberalización es un tema de carácter fiscal que solventará graves errores del pasado en PEMEX y que al país le urge que lleguen inversiones para ductos, refinerías terminales de almacenamiento, entre otros, que fue parte de la tan mencionada hoy, reforma energética.

Razones seguramente válidas, para quienes llevan las riendas de la economía en el país; pero poco comprendidas por la sociedad en su conjunto, incluso mencionado así, hasta podría medianamente entenderse el mensaje de “que es una medida dolorosa pero necesaria.” Pero el ánimo ciudadano no está para tratar de comprender.

Conclusión. Nos queda claro que había que enfrentar esta problemática y que era necesario tomar esta decisión. Sin embargo, tenemos que considerar soluciones a las afectaciones colaterales, porque millones de mexicanos las estaremos padeciendo en perjuicio del bienestar de nuestras familias y esa parte le toca al gobierno.

Si bien para un problema complejo -como este- no caben soluciones simplistas o demagógicas; podemos ayudarnos de opiniones de los expertos que han comentado: “de no haber liberalizado el precio de las gasolinas, hubiera implicado un costo de 200 mil millones de pesos al erario que sólo se podría cubrir, (el gobierno) con mayor déficit o mayor deuda, mayores impuestos, o un ajuste en el gasto”

Por supuesto sobre endeudar más al país o aprobar mayores impuestos, por lógica elemental no es solución. Sí creo que podría empezarse con el ajuste en el gasto. Un ajuste integral y transversal.

Manos a la obra” para ajustar el presupuesto de egresos de la federación que entró en vigencia para este año, para reducir sustancialmente el gasto público de los tres Poderes del estado mexicano (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), pero también el de todos los estados de la República, así como de los organismos autónomos y descentralizados.

Fin a los privilegios, rendición de cuentas y transparencia en el uso de los recursos públicos de todas las acciones, de los tres niveles del Poder público. Perseguir hasta combatir realmente los casos de corrupción.

Y como requerimos certidumbre en las acciones a implementar para enfrentar esta problemática, que nos clarifiquen: Cómo y en qué se aplicará, el recurso que proviene de ese impuesto Especial sobre productos y servicios (IEPS) de las gasolinas, se habla de que alcanzará 200 mil millones de pesos. Cuáles serán las medidas de austeridad del poder público, -que no sólo deben consistir en la reducción de sueldos- y puntualmente en qué se van a aplicar esos ahorros; porque liberar el mercado implica en adelante, fluctuaciones a la alza o a la baja. Necesitamos saber ¿Cuáles serán las medidas adicionales que se asumirán para estabilizar y fijar precios topes a los productos de la canasta básica, de productos y servicios, de manera que esas fluctuaciones no los impacten?

Pasar a acciones contundentes para erradicar con la fuerza del estado, la ordeña de ductos de PEMEX por parte de lo que es ya, -en Puebla y a nivel nacional- una delincuencia organizada que está poniendo en riesgo a la ciudadanía, y para detener de una buena vez, todos los abusos que se dan con la alteración de los equipos en algunas gasolineras para robar a los consumidores.

En suma, adoptar medidas regulatorias desde ahora, para no agravar más la situación derivado de los movimientos que iremos teniendo en los precios de las gasolinas por las condiciones que vaya presentando el mercado en el futuro.

Me han preguntado que si la decisión de liberalizar el precio de las gasolinas traerá un costo político para mi partido político ¡por supuesto, que lo habrá! Y no sólo para el PRI, también para todos los partidos políticos. La realidad es que esa severa crisis de confianza y credibilidad en las instituciones públicas, pasa también por los partidos políticos.

Y mi partido político (PRI) no debe estar ausente. Mi partido no debe desdeñar el enojo ciudadano. Escuchar los reclamos ciudadanos y responder a sus preocupaciones y necesidades debe ser nuestra premisa. Me parece por ello, que es el momento de revisar también los recursos públicos asignados a los partidos políticos, pensar en su reducción y poner fin a privilegios.

Tenemos que asumir también nuestra responsabilidad en esta problemática, siendo el conducto para impulsar todas las medidas que reduzcan los impactos en beneficio de las mayorías, abanderando sus causas y coadyuvando con nuestro gobierno, a encontrar soluciones para apoyar la economía familiar y erradicar ese sentimiento de agobio no solo por la economía, también por la inseguridad, tanto en nuestra integridad física, como en la patrimonial.

Lograrlo requiere necesariamente de la participación de todos y todas.
La sociedad en su conjunto tiene el derecho de enfrentar con sentido autocrítico, sí. Pero debemos aprender a distinguir entre el derecho a la manifestación y las inconformidades -que no está a discusión- con los actos delictivos que ponen en riesgo la paz pública y a los manifestantes que legítimamente expresan sus inconformidades, para no caer en su juego.

Nos urge que haya una mayor inversión en el país, tanto externa como interna que genere empleos, pero como pretendemos lograrlo en un ambiente de inestabilidad que proyecta desconfianza a los inversores internos y externos.

Discutamos soluciones, provoquemos acuerdos sociales y políticos, hagamos conciencia por encima de este escenario adverso. Menos palabras y más acciones para recomponer el camino.
Pero esta es sólo mi opinión.

Palabra de Mujer Atlixco
@rgolmedo
rociogarciaolmedo.blogspot.mx